Cada tres segundos: esa es la frecuencia con la que alguien en el mundo desarrolla demencia hoy en día. Y, de cara al futuro, se proyecta que el número de personas que viven con esta enfermedad aumente de 55 millones en 2020 a más de 139 millones para 20501.
La realidad es que, aunque muchas personas viven más y con mejor salud gracias a los avances en la atención sanitaria y social, una mayor proporción de la población mundial está envejeciendo, un grupo demográfico con mayor riesgo de desarrollar demencia.
Según datos recientes, la demencia es la séptima causa de muerte y una de las principales causas de discapacidad y dependencia entre las personas mayores a nivel mundial2. Esto plantea una pregunta clave: ¿qué se puede hacer para cambiar esta tendencia?
Reducir los riesgos
En teoría, la demencia es un término general que engloba varias enfermedades que afectan la memoria, el pensamiento, el comportamiento y la capacidad de realizar actividades cotidianas. En la práctica, es una condición que puede desbordar a la sociedad, ya que afecta no solo a quienes la padecen, sino también a cuidadores, familias, comunidades y sistemas de salud.
Aunque ha habido avances en el acceso a la atención en los últimos años, la demencia sigue estando infradiagnosticada e infratratada, y no tiene cura3. Identificar estrategias eficaces de prevención para reducir el riesgo poblacional de demencia se ha convertido en una prioridad creciente para gobiernos de todo el mundo.
Aunque las cifras siguen aumentando, la demencia no es una parte inevitable del envejecimiento. La investigación indica de forma consistente que puede retrasarse o prevenirse actuando sobre una serie de factores de riesgo modificables.
La pérdida auditiva ha sido identificada como el mayor factor de riesgo potencialmente modificable para la demencia.
Según el informe de Lancet de 2020 sobre prevención de la demencia, existen 12 factores de riesgo potencialmente modificables. Entre ellos se incluyen el tabaquismo, la obesidad, la diabetes, el consumo excesivo de alcohol, la contaminación del aire y la pérdida auditiva, siendo esta última el factor individual más importante.
La teoría es que, si se modificaran todos estos factores de riesgo, podría prevenirse o retrasarse hasta un 40% de los casos de demencia en el mundo4. Dado el peso de la evidencia disponible, el informe de Lancet subraya que nunca es demasiado temprano ni demasiado tarde para pensar en la prevención de la demencia.
Actuar pronto, juntos
Factores como la educación, la dieta, el ejercicio y la interacción social son muy importantes para reducir el riesgo de demencia. Sin embargo, la realidad es que no todos los factores de riesgo pueden modificarse fácilmente de manera individual, incluso con la mejor intención.
Y considerando las proyecciones de coste de la demencia, que actualmente superan los 1,3 billones de dólares estadounidenses al año y podrían ascender a 2,8 billones para 20305, será necesaria una acción decidida y conjunta por parte de los sistemas de salud, responsables políticos y otros actores para reducir tanto el coste humano como el económico de la demencia.
Un ámbito en el que cabe esperar un mayor enfoque preventivo es la audiología. Especialmente porque investigaciones recientes ofrecen evidencia de que tratar la pérdida auditiva podría ralentizar la tasa de deterioro cognitivo en adultos de alto riesgo en casi un 50%6.
Un oído hacia el futuro
Si la ciencia sigue mostrando que la intervención auditiva puede influir significativamente en el deterioro cognitivo, podríamos ver un futuro en el que las herramientas digitales, las alianzas asistenciales ambiciosas y los servicios de apoyo innovadores estén más extendidos dentro de la audiología.
Esto podría implicar soluciones auditivas más avanzadas, como sensores intraauriculares y tecnologías de biomarcadores vocales, utilizando datos de salud cerebral para apoyar la autoobservación y la intervención temprana.
Más importante aún, también podríamos ver cambios relevantes en la forma en que se presta la atención audiológica, con una mayor conciencia de la salud auditiva integral, un mayor acceso a cribados auditivos y cognitivos y, en última instancia, mejores resultados para los pacientes.
Juntos, los profesionales sanitarios, responsables políticos, ONG e instituciones pueden ayudar a impulsar el movimiento hacia una mejor salud auditiva.
Para impulsar este cambio, será necesario un nuevo ecosistema de colaboración que reúna a profesionales sanitarios, responsables políticos, ONG e instituciones para defender la salud auditiva como una parte crítica de la salud general. Esto puede permitir una detección más temprana y precisa de la demencia, así como mejores vías de intervención frente al deterioro cognitivo.
Cambiar la narrativa
Todo apunta a un posible cambio a gran escala en la forma en que la sociedad valora la audición y las soluciones auditivas, y a que la gestión proactiva de la audición y la intervención temprana podrían desempeñar un papel clave en la reducción o incluso prevención del riesgo de desarrollar demencia.
A medida que este cambio avance, los expertos en audiología no solo estarán en una posición privilegiada para ayudar a más personas a cuidar su audición y su salud cognitiva. También podrían situarse en la vanguardia de la prevención, favoreciendo mejores resultados para pacientes y cuidadores y ayudando a aliviar el coste social de la demencia a largo plazo.
Bienvenidos al futuro de la salud auditiva.
A medida que evoluciona la historia entre audición y demencia, ¿qué implicará esto para los pacientes?
Conoce las implicaciones aquí.
2 World Health Organization. Dementia. World Health Organization. Published March 2023. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/dementia
3 World Health Organization. Global action plan on the public health response to dementia 2017–2025. World Health Organization. Published 2017. https://apps.who.int/iris/handle/10665/259615
4 Livingston G, et al. Dementia prevention, intervention, and care: 2020 report of the Lancet Commission. Lancet. 2020;396(10248). https://www.thelancet.com/article/S0140-6736(20)30367-6/fulltext
5 Alzheimer's Disease International. Dementia statistics. Alzheimer's Disease International. Accessed November 2023. https://www.alzint.org/about/dementia-facts-figures/dementia-statistics/
6 Lin FR, Pike JR, Albert MS, et al. Hearing intervention versus health education control to reduce cognitive decline in older adults with hearing loss in the USA (ACHIEVE): a multicentre, randomised controlled trial. Lancet. Published online July 18, 2023. doi:10.1016/S0140-6736(23)01406-X



